El
poeta vanguardista es inconforme, ya que el pasado no le sirve, tiene que
buscar un arte que responda a esta novedad interna que el hombre esta viviendo,
apoyándose en la novedad original que se lleva dentro.
Se deben abandonar los temas nuevos, ya
que carecen de sustancia y no responden al hombre nuevo.
En algunos movimientos hay una tendencia
a hacer plástica en la coloración de las palabras.
En la poesía se juega constantemente con
el símbolo.
Los poetas reaccionan contra las reglas
tradicionales de la versificación, necesitan una mayor libertad para expresar
adecuadamente su mundo interior.
Reacciona contra el modernismo y los
imitadores de los maestros de esta corriente, existe una conciencia social que
los lleva a tomar posiciones frente al hombre y su destino.
Nuevos temas, lenguaje poético,
revolución formal, desaparición de la anécdota, proposición de temas como el
anti-patriotismo.
El punto de vista del narrador es
múltiple.
Existe un vínculo estrecho entre al
ambiente y los gustos del personaje.
Profundiza en el mundo interior de los
personajes, pues se les presenta a través de sus más escondidos estados del
alma.
El tiempo cronológico no es de suma
importancia, sino el tiempo anímico y se toma en cuenta el aspecto
presentacional, pues se limita a sugerir para el lector complete, el autor
exige presencia de un lector atento que vaya desentrañando los hechos que se
presentan y vaya armando inteligentemente las piezas de la novela de nuestro
tiempo
Es la más radical revolución que sufre el arte y la literatura en su historia.
Esta tiene lugar alrededor de 1914, año en que comienza la primera guerra mundial, que de la mano con los avances tecnológicos, los amplios conocimientos históricos, la crisis espiritual que surge por el momento que se vive despierta conciencia para un nuevo cambio que se origina en la humanidad. Esta es la razón del punto de partida del surgimiento de varias escuelas artísticas que expresan el desmoronamiento del orden burgués y del clasicismo. Entre esas escuelas están:
El expresionismo, cubismo, ultraísmo, futurismo, el creacionismo, entre otras.
El Vanguardismo inaugura un nuevo modo de ver la literatura caracterizado por la primacía del prosaísmo versus musicalidad, feísmo versus preciosismo y absurdo versus comunicación lógica. De ahí que las vanguardias tuviesen en sí un carácter límite. Ruptura de la traición que habíamos heredado pero también ruptura de la ruptura, rechazo de la imitación. Los poetas vanguardistas se caracterizan, además, por:
Rendir culto a la novedad y a la sorpresa. Los poetas vanguardistas cambian la estructura formal del poema.
Renovar completamente los recursos expresivos. Metáforas, la imagen y otros recursos se convierten en reveladores de una dimensión interior.
Exploración de lo irracional. El verso se presenta sin leyes métricas ni lógicas, regido por el juego, las similitudes y el azar.
Introducir referencias a la vida moderna y al desarrollo. Modos de vida, tecnología, preocupaciones, miedos, etc.
Características generales del Vanguardismo
Cosmopolitismo: las calles de todas las ciudades forman una red internacional más vital que la red de las academias.
Actitud ante la literatura como juego intrascendente, esteticismo. Abolición de los ornamentos, oscuridad rebuscada. Esquematismo.
Ingenio: ingeniosidad y fantasía frente a la realidad. Aforismos. Culto a la novedad y a la sorpresa.
Sentimientos: deshumanizan el arte obliterado todas las fuentes del sentimentalismo. Destruían el “yo”. Horismo.
El vanguardismo, o avant-gardevoir en francés,1 se refiere a las personas o a las obras que son experimentales o innovadoras, en particular en lo que respecta al arte, la cultura, la política, filosofía y la literatura.
El vanguardismo representa un empuje de los límites de lo que se acepta como la norma o statu quo, sobre todo en el ámbito cultural. La noción de la existencia del vanguardismo es considerado por algunos como una característica delmodernismo, a diferencia de la posmodernidad. Muchos artistas se han alineado con el movimiento avant-garde y aún continúan haciéndolo, trazando una historia a partir del dadaísmo pasando por los situacionistas hasta artistas posmodernos como los Poetas del Lenguaje alrededor de 1981.2
El término también se refiere a la promoción de reformas sociales radicales. Fue este sentido que fue evocado por el adherente a Saint-SimonOlinde Rodrigues en su ensayo "L'artiste, le savant et l'industriel" ("El artista, el científico y el industrial", 1825), que contiene el primer uso registrado de "avant-garde" en su sentido ahora habitual: allí, Rodrigues pide a los artistas a "servir como el vanguardismo [de la gente]", insistiendo en que "el poder de las artes es de hecho la forma más inmediata y rápida" para la reforma social, política y económica.3
El vanguardismo se hace simplemente a través de varios movimientos que, desde planteamientos divergentes, abordan la renovación del arte o la pregunta por su función social, desplegando recursos que quiebren o distorsionen los sistemas más aceptados de representación o expresión artística, en teatro, pintura, literatura, cine, arquitectura o música, entre otros.
Algunos autores, como Peter Bürger (teoría de la vanguardia) distinguen las "auténticas" vanguardias de aquellos movimientos que orientaron su confrontación hacia la institución arte y la dimensión política del accionar artístico en la sociedad, y concentraron sus innovaciones en la búsqueda de nuevas funciones y relaciones de poder.
Estos movimientos artísticos renovadores, en general dogmáticos, se produjeron en Europa en las primeras décadas delsiglo XX, desde donde se extendieron al resto de los continentes, principalmente hacia América, en donde se enfrentaron almodernismo.
La característica primordial del vanguardismo es la libertad de expresión, que se manifiesta alterando la estructura de las obras, abordando temas tabú y desordenando los parámetros creativos: en poesía se rompe con la métrica y cobran protagonismo aspectos antes irrelevantes, como la tipografía; en arquitectura se desecha la simetría, para dar paso a la asimetría; en pintura se rompe con las líneas, las formas, los colores neutros y la perspectiva.
Durante una batalla ocurrida en los últimos meses de la Primera Guerra Mundial, un soldado judío del ejército de la nación ficticia de Tomania y barbero de profesión (Charles Chaplin) salva la vida del oficial Schultz (Reginald Gardiner) ayudándole a escapar en su avión, pero sufren un accidente y el avión se estrella. Ambos sobreviven, pero el soldado pierde la memoria. En ese momento llegan unos médicos que anuncian a Schultz que la guerra ha terminado y Tomania ha perdido.
Veinte años después, y todavía amnésico, el soldado escapa del hospital en el que ha permanecido todo ese tiempo y regresa a su ciudad, donde abre de nuevo su antigua barbería ubicada en el ghetto, ignorando que los tiempos han cambiado. El país es gobernado por el despiadado dictador Astolfo Hynkel (Charles Chaplin), asistido por el Ministro del Interior Garbitsch (Henry Daniell, parodia de Joseph Goebbels) y el Ministro de la Guerra Herring (Billy Gilbert, parodia de Hermann Göring), y existe una brutal discriminación contra los judíos. El símbolo del régimen de Hynkel es la "doble cruz" (parodia de la esvástica nazi), y Hynkel pronuncia sus discursos en un idiomamacarrónico, imitación del alemán.
Chaplin en el papel del dictador Adenoid Hynkel.
El barbero, inconsciente del ascenso de Hynkel al poder, se sorprende cuando las fuerzas de asalto pintan la palabra "judío" en las ventanas de su local. Una de los habitantes del ghetto, la bella Hannah (Paulette Goddard), defiende al barbero cuando es acosado por los miembros de las fuerzas de seguridad. Ambos se enamoran y deben sufrir los atropellos de la dictadura, aunque Schultz, que ahora ocupa un alto cargo en el gobierno de Hynkel, reconoce al barbero y ordena a las tropas que no molesten a los habitantes del ghetto. Además, Hynkel ordena el cese de la persecución a los judíos mientras intenta conseguir un préstamo de un banquero judío para financiar sus planes de dominación global.
Hynkel "juega" con un globo terráqueo, en una de las escenas más famosas de la película.
Hynkel tiene planeado invadir Osterlich, el país vecino, y necesita el préstamo para financiar la invasión. Cuando el banquero judío se niega a dar el préstamo, Hynkel reanuda e intensifica la violencia contra los judíos. Schultz, protector de los judíos, muestra su rechazo al pogromo y Hynkel, considerándolo un traidor y un defensor de la democracia, ordena que sea enviado a un campo de concentración. Schultz huye y se oculta en el ghetto. Allí, con la ayuda del barbero, Hannah y los demás habitantes del ghetto, busca cómo derrocar a Hynkel y su régimen. Las fuerzas de asalto atacan el ghetto y el barbero y Schultz son finalmente enviados al campo de concentración.
Hynkel continúa con sus planes de invadir Osterlich, pero la intromisión de Benzino Napaloni (Jack Oakie, parodia de Benito Mussolini), el dictador de Bacteria, le obliga a invitarle a hacerle una visita y ser diplomático con él, aunque todo desemboca en una ridícula guerra de comida y pasteles entre los dos dictadores. Mientras, Hannah y los habitantes del ghetto huyen hacia Osterlich, pero al poco se inicia la invasión desde Tomania y se encuentran de nuevo viviendo bajo el régimen de Hynkel.
Escena del discurso final.
El barbero y Schultz escapan del campo disfrazados con uniformes de Tomania. Los guardias fronterizos confunden al barbero con Hynkel, con quien tiene una apariencia casi idéntica. Mientras, Hynkel es confundido con el barbero y detenido por error por sus propias tropas. El barbero, bajo la identidad de Hynkel, es conducido a la capital de Osterlich para dar un discurso sobre el inicio de la conquista del mundo. Garbitsch, al presentar a "Hynkel" a la multitud, decreta la anexión de Osterlich a Tomania, la anulación de la libertad de expresión y el sometimiento de los judíos. Sin embargo, el barbero hace un discurso conmovedor, en contra de las políticas antisemitas de Hynkel y declarando que Tomania y Osterlich se convertirán en naciones libres y democráticas. También hace una llamada a la humanidad en general para acabar con las dictaduras y usar la ciencia y el progreso para hacer del mundo un lugar mejor.
Hannah, en su casa arrasada de nuevo por los invasores, oye el discurso del barbero en la radio, y se sorprende cuando "Hynkel" se refiere directamente a ella:
Hannah, ¿puedes oírme? Donde quiera que estés, ¡mira a lo alto, Hannah! ¡Las nubes se alejan, el sol está apareciendo, vamos saliendo de la tinieblas hacia la luz, caminamos hacia un mundo nuevo, un mundo de bondad, en el que los hombres se elevarán por encima del odio, de la ambición, de la brutalidad! ¡Mira a lo alto, Hannah, al alma del hombre le han sido dadas alas y al fin está empezando a volar, está volando hacia el arco iris, hacia la luz de la esperanza, hacia el futuro, un glorioso futuro, que te pertenece a ti, a mí, a todos! ¡Mira a lo alto, Hannah, mira a lo alto!
Hannah dirige la mirada al cielo con esperanza, y sobre su rostro se cierra la pantalla.